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Escondido me has pedido


Danza alegre, vivaz, de pareja suelta…
donde los bailarines juegan a esconderse…


El escondido tuvo gran difusión en nuestro país, bailándose en todas las provincias tanto en el ambiente rural como en los salones (aunque en estos últimos sólo se bailó en algunas épocas), desde 1820 aproximadamente hasta fines del siglo XIX.

Su mayor auge fue en la región de Cuyo, Salta, La Rioja, Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca.

Se encuentra dentro del grupo de danzas de parejas sueltas e independientes como el gato y la chacarera. La música presenta un compás de seis u ocho dividiendo a la canción en dos partes iguales y suele ser interpretada con guitarra, bombo, violín o bandoneón.

El nombre de “escondido” proviene de una figura de la coreografía donde los bailarines por turnos, primero el hombre y luego la mujer, simulan esconderse mientras su compañero continúa solo el baile. Existen versiones que indicarían que el acto de “esconderse” está relacionado a un antiguo juego en donde uno de los bailarines se escondía literalmente (tras una puerta, una persona o bajo algún mueble) mientras que su compañero y demás bailarines salían a buscarlo sin dejar de bailar. Cuando se encontraba al perdido se volvía a bailar hasta que otro desaparecía y el juego continuaba hasta que todos los “escondidos” eran hallados.

En algunas zonas se la conoce a esta danza con el nombre de Gato Escondido, por lo que se piensa que pueda ser una variante del antiguo Gato de cuatro esquinas.

El escondido pertenece a un grupo selecto junto al remedio y los aires, por una figura que tienen en común que se conoce como “cuatro esquinas”, en la cual la pareja de bailarines se colocan en los vértices de la diagonal de un cuadrado imaginario en su posición inicial, ambos bailarines recorren al mismo tiempo los cuatro lados de dicho cuadrado con orientación a la izquierda. La diferencia radica en que mientras en el escondido se hace un giro en su marcha y un balanceo cuando se llega a cada esquina; en los aires y el remedio, los bailarines se acercan al centro del cuadrado y terminan con un giro sobre sí mismos en el vértice al que llegan.

El Gato


Esta danza criolla es tan popular que es imposible no ver parejas bailandola durante algún evento folklórico. Al igual que la chacarera posee un carácter ágil y vivaz por lo que integra el ciclo coreográfico picaresco.

El gato se bailó en varios países de nuestro continente como Perú, Uruguay, Chile y Paraguay, pero es en Argentina donde arraigó con mayor fuerza.

Como muchos otros bailes de galanteo es posible que llegara a nuestro país desde Perú, a principios del siglo pasado por la región del norte (Bolivia), o por la del oeste (Chile), o por ambas. Desde allí se fue difundiendo por la campaña de todas las provincias desde 1800, bailándose hasta la actualidad y convirtiéndose, como fue dicho, en una de las danzas argentinas más populares.

Es una danza de pareja suelta e independiente (no se toman ni necesitan de otra pareja para realizar los movimientos), de ritmo vivo y de carácter amatorio, por la actitud de galanteo del hombre hacia la mujer.

Otro nombres por el cual se la conoce son: Perdiz, Gato Mis-Mis, Mis-Mis, Bailecito - en Córdoba, San Luis y Tucumán, no confundir con la danza del mismo nombre- y Cielito.

Algunos creen que el significado de su nombre se debe al desarrollo coreográfico, encontrando semejanza en el asedio del hombre por la mujer con la persecución del gato por su presa.

Algunas de  las variantes del gato son:

Gato Cordobés: Se bailó en Córdoba y es el llamado también gato común o gato de un giro, en referencia a su coreografía.

Gato Cuyano: A pesar de su denominación de Cuyano ha tenido difusión en la campaña y salones de casi todo el país a partir de 1820 aproximadamente, siguiendo aún vigente en algunas zonas rurales. La coreografía de este gato presenta el agregado de un contragiro después del giro. Es llamado también Gato de Dos Giros.

Gato con relaciones: Este no tuvo difusión en los salones. Lleva este nombre cuando, en el gato simple, después de la primera mudanza, el hombre dice una relación a su compañera; a continuación, después de la segunda mudanza, la mujer responde.

Gato Porteño: Al igual que el anterior no tuvo difusión en los salones. Se llama gato porteño a la variante del gato cuya coreografía comienza con un giro.